7 muertes tiene un gato: una mírada ácida sobre las debilidades humanas


El sábado 7 de noviembre se estrena en El Vitral 7 muertes tiene un gato, una suite de tres obras breves de Franz Fitz, con dirección de Luis Tenewicki. Secretos familiares, los mecanismos del poder y el absurdo de la guerra atraviesan tres historias que apelan al humor para asomarse a zonas bastante menos amables de la condición humana.

Todos guardamos algún secreto. ¿Qué no daríamos por conocer los de nuestra madre? ¿Y qué no daríamos, a veces, por no conocerlos?

En Criptobrós, dos hermanos atormentan a su madre senil para que revele la clave de una fortuna que creen que les pertenece. Pero hay secretos que, una vez descubiertos, pueden cambiar para siempre la vida de quienes los buscan.

    



En Durante el armisticio, dos soldados de bandos rivales quedan encerrados en un espacio reducido. Obligados a convivir, comienzan a conocerse y a compartir experiencias. Poco a poco, la distancia entre ellos se acorta y descubren que se parecen bastante más de lo que la lógica de la guerra pretende hacerles creer.




El ensayo se mete con los mitos —y no tan mitos— que rodean a ciertos directores de teatro, cine y tantas otras cosas. Un director arbitrario y sin filtro avanza en la puesta de una obra sin demasiados escrúpulos, mientras especula con el éxito, la provocación y la notoriedad. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar?




Tres escenas breves que se nutren de las debilidades humanas y miran el presente desde un saludable pesimismo. 

7 muertes tiene un gato busca el entretenimiento y el humor sin esquivar la incomodidad: una sonrisa salada como una lágrima, pero sonrisa al fin.

Intérpretes: Patricia Sotelo, Alejandra Ríos, Hernán Vidal, Dardo Alomo y Luis Tenewicki


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